viernes, 29 de julio de 2011

Ser o no ser

Por ejemplo: madre. Sí...ooooobvio, no? En algún momento me tocará, o en algún momento lo lograré (eso depende de cada una). Pero del dicho al hecho, hay mucho trecho. El dicho es que "madre", en principio la mayoría de las mujeres quiere ser. Antes o después de casarse, antes o después de sus estudios, antes o después de los temidos treinta. Y la duda, o la cuestión, o las ganas suelen ser como una canilla a la que se le jorobó el cuerito. Sí, todo empieza con una gotita depravada que chapotea en el fondo de tu mente cuando cumplís el cuarto de siglo. Una gotita maldita que te recuerda que en solo un lustro, dejaste los veinti y andá a saber qué extraño cambio le va a suceder a tu cuerpo (amén de que se te caigan las lolas y te llenes de celulitis). Y de ahí en más, bueno... va pasando el tiempo y la gota persiste cada vez más. Para algunas mujeres, una verdadera tortura china.
De pronto, la vida te cambia en un segundo. No importa si ya lo habías decidido o no, si te cae como peludo de regalo o si es el milagro que esperabas: aparecen esas dos rayitas magenta rabioso que te enfrentan con el SER. Con ese ser del ser o no ser... con la mera idea de que vas a "ser madre", porque con el SER en serio, todavía falta. Puf, si falta...!  Y en tiempo no... porque los meses pasan volando. Lo que falta es una eternidad en la mente, en el alma, y hasta en el cuerpo, a decir verdad. Todo lo que sucede desde ese intante en el que "te enterás" que vas a ser, hasta que das cuenta que realmente "sos", es lo más surrealista, increíble y paradójicamente natural que exista. Es como un centrifugado mental del que salís desdoblada en dos partes, como el ADN en el crossing over. Y bueno, ¿A quién no le da vértigo estar dentro de un lavarropas? Quien no haya gritado S.O.S en este proceso, que tire la primera piedra. Pero en algún momento ese movimiento violento y exagerado parece calmarse (aunque yo creo que más bien le vamos encontrando el ritmo) y podemos ver con otros ojos nuestra nueva y caótica realidad. Y aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah...........
La gravedad carece de la fuerza que tiene este SER sobre nos. Y... para qué contarles más?

jueves, 28 de julio de 2011

Here comes the blog

Miles de cosas pululan en mi mente de forma desordenada y simultánea, a veces, caótica. Desde las preocupaciones más triviales hasta las reflexiones más profundas, todas mezcladas y codo a codo, existiendo entre ellas sólo un chasquido, sólo una sinapsis. Supongo que a todo el mundo le debe suceder algo parecido...o al menos a buena parte de la gente...o....al menos a la gente que piensa demasiado, como yo. Sí, confieso que pienso demasiado. Incluso a veces pienso con un cierto ritmo, como si estuviera escribiendo. Las ideas me surgen con un lenguaje que no es ni hablado ni escrito, casi como si estuviese preparado para que algún otro lo interpretara desde algún lugar. ¿Nunca les pasó que escuchando música en la calle, se sintieron dentro de un video clip? Bueno, algo así pero sin música, sólo con los pensamientos.
Bueno, además de todo esto, debo confesar también que me pasan cosas locas en esta vida. Sí, locas, raras, desquiciadas, diría. Imprevisibles, maravillosas u odiosas, pero cada tanto la vida le da tela a mi cabeza para pensar con humor. Para cagarme de risa por dentro ( y por fuera), y también para llorar un poco, o a los gritos. Y por esto, por estas razones, a veces siento que voy a reventar de relatos sin contar. Y tampoco es que "wooooow" qué cosas les voy a contar, pero bueno....internet es casi gratis, no? De paso me desahogo un poco, a costa de mi teclado y de las almas alpedísticas que tengan ganas de leer este blog.
Te estoy dando el gusto, amiga (sí, vos...ya sabés quien sos). Pero ME estoy dando el gusto yo también. Vamos a ver qué sale....vamos a ver para dónde agarro....