Mi última sesión de terapia me dejó esta metáfora dando vueltas. Cuándo no, me quedé rumiándola un poco, un poco más, bastante... Mucho, tal vez.
Me gustó... ahí va:
Hoy hace cinco meses que le saqué las rueditas a la bici. Uuuuy, esas rueditas hace mil años que las tenía... Todavía no me termino de acostumbrar a estar sin ellas, literalmente: me falta superficie de apoyo. Con mis rueditas bien atornilladas no me preocupaba mucho por mantener el equilibrio: le daba para adelante con fuerza, y listo. A veces costaba más.... a veces el barro hacía que fuera difícil avanzar, o los terrenos arenosos...
Otras veces cuando el camino era lisito lisito, podía ir más rápido y hasta sentir la brisa en la cara, despeinándome toda y llenando mis pulmones de aire. Igual, hace tiempo que no me daba la brisa, che...
Pero bueno, ya no están más las rueditas. Las saqué... dije "basta". Hasta acá llegué con ustedes, ahora vamos a ver qué pasa. Y al principio, con todo el empujón de la decisión, pedaleé como loca varios metros sin casi darme cuenta que las rueditas no estaban. Imagínense, me podría haber ido a la miércole, pero no. Y ahí, a los varios metros, caí en que las rueditas no estaban más en serio....pero en serio en serio. Uy, que cagaso! De esta no zafo! Me voy a estrolar en el piso en cualquier momento... ¿ Y cómo hago ahora para no caerme? Encima ahora no estoy livianita que digamos... con esto que llevo encima cómo hago? Nooo... me la voy a dar contra el piso en cualquier momento. ¡Pero qué boluda! ¿No me podría haber hecho la sota un tiempo más? Si total... todo el mundo lo hace, no? Me quedaba con las rueditas por más que no me diera más el alma... pero no esto! Esta sensación de estar al borde del abismo...
Pero a ver... Pará. Uhhh! qué flojita que voy ahora! Qué rápido que voy, che... Está bueno, eh...! Me da el viento en la cara...ahhhhhhhhhhhhhhhhhh! Qué lindo... hacía taaaaanto que no sentía eso! Y la mochilita viene bien, eh... la verdad es que no se siente mal, todo lo contrario.
Uy! Ahí viene una florrrr de curva.... uhhhhh me la doy, me la doy.... Ay ay ay ay ay! Ouch! dolió.
Bue. No importa, ahora me subo de vuelta y sigo... ya le voy a agarrar la mano, no?

Lo importante es que te animaste. Y cada vez va a ser mejor. Mi compañera de trabajo también está aprendiendo a andar, ella se animó de una sin rueditas. A veces parece una obviedad andar en bici porque se supone que uno lo aprende de chico pero si por alguna razón no pasó, está buenísimo que deje de ser una asignatura pendiente. En mi caso es nadar. Algún día que tenga ganas, aprenderé. De eso se trata, de tener ganas. Un besote. Grace
ResponderBorrarbuenisimo MAR
ResponderBorrar"...me subo de vuelta y sigo...!" q buena decisión...y ahi estaremos con vos hombro a hombro.
ResponderBorrarnenaaaa, nunca jamas hay que andar con rueditas!!! te subis sin nada te golpeas aprendes y listo es mas facil!!!!! lo importante es que ya las dejaste, yo siempre sin rueditas!!! aunque me cueste un huevo!!!! besos!!!!!!!!!!!!
ResponderBorrartodo es empezar,sin ruedas es mas emocionante,sobre todo si lo haces de mas grande,lo próximo sin manos,y luego sin frenos...
ResponderBorrarQue buena manera de graficar la vida!!!sobre todo en un momento por el cual todos hemos pasado alguna vez!!!los buenos y malos momentos que uno pasa en la vida!!!sobre todo cuando uno despega y se da cuenta que no todo es color de rosa!!!lo importante es ser uno mismo,encontrar el mejor camino para transitar y sobre todo aunque la vida te golpee y te lastime,levantarse y seguir paar adelante!!!el futuro es insierto,la vida es una sola y hay que vivirla de la mejor manera!!!!besos y muy bueno!!!!
ResponderBorrarGracias por sus coments, son muy bienvenidos! Aclaro que lo de sacarle las rueditas a la bici es una metáfora. Hablando ahora literamente, quien me enseñó a andar sin ruiditas fue ni más ni menos que mi sobrina Luli, ella, casi tres años menor que yo, me animaba a sacar la ruedita que quedaba aún en mi bici, y me ayudó a andar solita. Yo tenía unos 7 u 8 años.... grandecita, ya! jajaja
ResponderBorrarJuaaaajuaaaa no sabía la anecdota esa!! la mulins siempre presionando!! jaja... volviendo al tema de la metafora, dicen que para aprender a andar en bici sin rueditas, no hay que pensar en que te faltan las rueditas, no hay que pensar en nada, solo sentir y dejarse llevar...
ResponderBorrarY confiar en que la mente es la que te da el equilibrio, no necesitas nada mas que eso. Necesitas mirar para adelante, no para abajo... ahí es donde te caes. Y si miras mucho para atras, por ahí te la das de frente. Asique mirar para adelante, y sentir el aire fresco. Que vos podes, ya lo sabes. Besos!! Vicky