Aún conservo algunas costumbres de mi época de estudiante (de estudiante de veras, quise decir). Cada vez que me sentaba en el escritorio de papá a preparar un examen final, transcribía prolijamente en un pedazo de papel los párrafos que me resultaban más "inspiradores" de la bibliografía que tenía que leer. Esas frases geniales que te hacen pensar: qué increíble lo que se le ocurrió a este tipo, o cómo lo expresó, o cómo llegó a esta conclusión brillante...y qué suerte que tengo yo que puedo acceder a sus pensamientos y, por qué no, apropiármelos un poco. De acuerdo a la materia, lógicamente variaban los autores, pero los temas no eran específicos... generalmente elegía frases que podían entenderse fuera del contexto de la asignatura. Y les decía que aún hoy inmortalizo fuera de los libros, las revistas o lo que fuere, muchas de esas frases y las convierto en mis "mantras" de la heladera. Sí, van a parar a la heladera... y antes de juzgarme, deberían conocerla a ella, a mi señora heladera. Condensa gran parte de mi multifacetismo: conviven en ella aspectos de lo más Utilísima Satelital, pasando por intereses musicales, viajes varios, los amores de mi vida y hasta aúna las listas más utilitarias junto con los escritos de intelectuales varios y las más célebres obras de arte.
Definitivamente mi heladera me define. Es bastante caótica y desordenada en su diseño, eso no lo puedo negar. Le cuelgan cosas... algunos muñequitos medio rotos, otros que no sé ni por qué están. Pero está llena de vida y color, de distintas texturas. En mi heladera parece que no cupiese un alfiler, sin embargo siempre encuentro espacio para agregar algo nuevo: una flamante creación de mis manos mágicas (como una etiqueta, un muñeco informe o un pedazo de cartón con lindo estampado transformado en imán), alguna foto y/o souvenir de viaje y por supuesto, no hace falta ya decirlo, frases inspiradoras en el medio de todo eso.
Confieso que a veces me gustaría que fuera más grande, para poner aún más cosas. Del mismo modo que quisiera que el día durara más horas, para hacer más cosas.
Y tooodas esas cosas que se pelean por entrar en la puerta de mi heladera, se pelean también en mi interior por ocupar más espacio.
Por un lado, cada tanto una veta intelectualoide se me cruza y tengo razonamientos un tanto crípticos, que incluyen palabras difíciles (tecnicismos, en realidad) y profundizo en las problemáticas sociales, culturales, políticas. Recuerdo que me gustaba hacer entrevistas, desgrabarlas, desentrañar y hacer añicos el discurso de los entrevistados (y el mío) para descubrir motivaciones ocultas, intereses subterráneos, pensamientos inconscientes que se colaban en el habla. Podría haberlo hecho...podría hacerlo aún, pero no. Creo que no. Me aburrió un poco. Por ahora...
En paralelo, alguna vez sueño con no trabajar más de nada convencional y dedicarme al arte y a la creación... pintar, dibujar, hacer quilting, origami, decoupage (la verdad es que casi una dama victoriana, ahora que lo pienso!). Suelo tener miles de ideas en mi mente de objetos que quiero pintar, lijar, deformar, inventar... pero la triste verdad es que pocas veces pongo esas ideas en práctica. La falta de tiempo dicen que no existe, así que debe ser simplemente el temor al quilombo que me queda después para ordenar.
Los viajes son un tópico bastante convencional en las heladeras, no son de lo más original, no? Pero bueno, en mi cabeza el "travel bug" aún está. Y sí... me pica aún el bichito. Después del corralito quedé confinada a los vastos pero confines al fin, de mi querida patria. Conocí lugares arrrmosos, no me pudo quejar, pero qué decir... me hace falta más mundo, señores! Mis ganas de viajar son cuasi insaciables, y esa siempre es una razón para pensar que vale la pena trabajar duro.... solamente por eso. Para poder viajar cuando quiera. Donde quiera. Sólo eso lo vale (si obviamos el pequeño tema de la automanutención y manutención de mi hija, ooobviamente).
Y hablando de Roma... en mi heladera no podía faltar Vera, mi Vera, mi mejor creación. Vera está en la heladera de muchas formas... no sólo sus fotos, sus imanes de dibujitos animados y stickers de Toy Story 3: mi heladera es para ella. Ella tiene su espacio, pero las dos sabemos que al fin y al cabo, esa heladera es toda suya. Que esos sueños imantados, tan heterogéneos, siempre pegoteados unos a otros, son los sueños que algún día quiero cumplir no sólo por mí, sino por ella.
Y quién sabe, quizá alguno finalmente se haga realidad y Veris diga: "Esa es mi mamá!".
Una de las frases de mi heladera:
"Nosotros debemos buscar un estilo de vida que permita una creatividad generalizada que se exprese en todos los ámbitos, en las artes como en la ciencia o en la vida social".
Suchodollski, 1993 (La materia era Didáctica, I guess)
lo lei y te imaginaba a vos hablandome, contandome o contandonos cosas, como hicimos siempre y por suerte cad avez mas asiduo, que lindo tia !! esa heladera te acordas que te ayude a ordenarla?? proque casi ni se veia todo eso que tenias lindo? y eso quiero hacer tambien, siempre poder darte un abrazo o una palabra o un silencio que te ayude a ordenar toda esa mezcla de cosas lindas que sos!!!
ResponderBorrarte quiero muchisimo, y aseguro y firmo hoy que mi prima va a decir: " esa es mi mama" , porque tu transparencia es unica y reconocerte es algo simple y lindo.
maquiii
pero qué linda heladera!!!
ResponderBorrarPero caramba, apenas me demoré unos minutos en el departamento de al lado y miren el desorden que se armó. Y yo que nada más quería opinar si daba para darle a Rosita, que se asustó del amor...
ResponderBorrarEn fin, como la dueña de casa me dejó pasar al cumpleaños de metido nomás voy a referirme a su heladera. Diré, únicamente, y para regocijo de la brevedad, que de seguro un artefacto que inspira tanto debe ser importado, es más creo que deber venir de china, no caben dudas. Si, en China hay cosas maravillosas.
Perdón, pero aquella puerta da al jardín?, permiso, voy a salir a ver cómo están los malvones.
López.
Maqui e In: Gracias! Mi heladera les agradece....jajaja
ResponderBorrarLópez: mi heladera es importada, en efecto! Pero creo que es de Brasil...(la alegría es brasileña, dicen!) Y si salís llevate el paraguas, que el día está medio raro y quizá se caiga un nubarrón.
Yo creo que la heladera es como una pantalla de cine con plano fijo,que tu la haces avanzar , según tienes los días,unos mas creativos,otros mas románticos ,otros mas guerreros ,otros nostalgicos y sobre todo te hace sentir MAMA cuando ves los munñequitos de tu niña.
ResponderBorrarComo no acordarme de tu heladera Mar??!!! Si hasta yo anduve jugueteando alli, te acordas?? No se si todavia estan esas letritas con las que me encantaba armar palabras y frases...Y por dentro también guardando la comidita que le freezaba a Verita. Que lindo recuerdo me trajo!! Un besote nena y otro para tu hijita hermosa!!
ResponderBorrar....” Words don't come easy to me…How can I find a way…”, perdón pero mientras recorría el jardín me puse a tarear…qué linda canción…Mar, te comento que no encontré los malvones, pero los jazmines están bárbaros...me preguntaba que ha ocurrido con tu loca verborragia...hace una semana que nada de nada....¿Me puedo servir un café?..... “ Words don't come easy to me…”. López.
ResponderBorraragusmar: los muñequitos también son míos... muchos estaban antes de que Vera existiera. Son parte de mi niña interior.
ResponderBorrarSusana: todos los que visitan mi casa en algún momento juegan con mis imanes...son irresistibles!!! jajaja
López: Nice song indeed. Words finally came... hay un nuevo post. Y los jazmines de mi jardín están a full, aunque hay dos rosas rojas que llaman más la atención.