Creo que ya me embolé de escribir reflexiones profundas y filosóficas de la vida.
Es más, lo leo y me da asquito... me aburre. Debe ser porque todavía me dura la calentura, el enojo, o quizá porque percibo que por más que me ponga a remodelar este blog agregándole chiches de toda clase y color, lo que necesito es un cambio más profundo, valga la redundancia.
Sí, basta ya de todo... basta de enredarme en laberintos ajenos, en hacerme problema por nimiedades y sobre todo, basta de olvidarme sistemáticamente de que tengo todas las de ganar, y encima estoy re-buena. Jajajaja. No, en serio... en este momento yo soy la única fuente medianamente creíble que le puede brindar esa preciada información a mi cerebro. Y lo necesito, porque si no, salgo a la calle creyéndome una cucaracha y tampoco es cuestión. Sí, muéranse de risa, pero al pan pan y al vino vino.
La razón de mi enojo: la hilacha.
La hilacha, tarde o temprano la mostramos todos. Pero hay hilachas e hilachas... hay algunas que uno puede obviar, a las que se acostumbra, las que decide quedarse (aún sabiendo que nunca las va a poder cortar), y hay otras que de pronto hacen que el sweater sea imponible. Que te lo ponés y sólo pensás en ese pedazo de hilo roído que tiene colgando. Son el equivalente a una mega mancha de aceite que nunca nunca NUNCA se decidió a dejarse vencer por el trenet.
Y así estamos, en que el sweater es diviiiiiiino, hermoso, unos colores de no creer, suavecito, todo lo que quieras... pero tiene un pedazo de hilacha que hace que te de cosa ponértelo. Tampoco es que vamos a salir corriendo a tirarlo en el primer contenedor, porque uno sabe cuánto quiere a ese sweater... así medio chingado y todo supo vestirnos más que bien. Nos hizo vernos lindos, atractivos... nos acompañó en momentos inolvidables, PEEEEERO...
Ahora estaba pensando... Yo como sweater, ¿tendré muchas hilachas? Quizá estoy toda apelotillada y ni me avivé! Aunque creo que no, soy bastante ponible (no sean mal pensados). No vamos a negar que algún hilito que otro me cuelga, sí... pero me gusta pensar que son de esos hilitos "adorables" que le agregan valor a la prenda.
Mentira. Puedo ser re heavy y re jodida como todos, sí. Estoy llena de hilachas... pero LLENA, eh! Pero ninguna de tooooodas mis hilachas es tan gorda como ESA.
Sí, como esa que me hace pensar: Basta de este fuckin sweater!!!
Nota de R para los no porteñoparlantes:
Qué es la hilacha: no lo podría explicar mejor que acá http://www.srtk.com/club/blog/467/
Qué es el Trenet: un quitamanchas!

muy buena decisión.
ResponderBorrarel problema surge cuando nos disponemos a negar ese hilachón, aunque lo veamos... Lauchis
hay que ir con el tiempo , el tiempo es cambiante ,ahora calor ,luego frió,viento,niebla,rayos y truenos,las personas lo mismo.Ahora filosóficas,mañana creativas,pasado mañana viajeras etc.
ResponderBorrarOye tu has pensado agarrar una hilacha del jersey y tirar de ella hasta deshacerlo,¿te quedarías desnuda? ¿se borrarían los recuerdos de ese sweater? podrias construir nuevas historias
que vas hacer del blog ¿un semanario?
Perdón, pero dado que el cumple se acabó, puedo quedarme un ratito más?, aunque sea ayudo a levantar los platos y barrer.
ResponderBorrarDos reflexiones. Quizás Mar, deberías darte una vacación y dejar que tu cerebro se permita creer en la opinión de terceros paracaidistas; la opinión de amigas no cuentan. En segundo lugar, y siguiendo con la metáfora textil, siempre hay un roto para un descocido, por lo que no todo está perdido, igual, ojo y no te desabrigues.
...Se van todos,...... avisen si se vuelven a juntar, que no se corte, ......un día puedo poner mi casa, che: - alguién va en subte? el colectivo me deja bien también...
López.
Lau: Vos decís?
ResponderBorraragusmar: el tiempo es cambiante...quizá YO soy cambiante...Ni se me ocurre tirar de la hilacha!!! Los recuerdos no se borran, ni aún deshechos. En cuanto a la frecuencia de las entradas, no es intencional...escribo cuando me inspiro lo suficiente como para escribir màs de dos pàrrafos. Y puede que eso no se de antes de los 7 dìas...jajaja
López: Es verdad...siempre hay un roto para un descosido. Buen punto!
Che ¿Se acabó el cumple? en serio? Vos decís que no van a tocar màs el timbre??? UFAAA.
Yo te digo que bondi te deja, pero venite otro día, dale!