Ella es copiloto, como tantas veces fue. Conoce ese lugar a la perfección: cómo se ve, qué olor tiene. Ella adelanta el asiento que algún "otro" usó y quedó demasiado atrás. Ella supo ser copiloto en serio, y también de mentirita, como ahora.
Él maneja. Callado, como siempre. Pone los cambios con violencia, acelera de golpe, frena de golpe... ella ya sabe.
De pronto un sonido nuevo, que ella conoce de otros lados, de otras situaciones, de otros rumbos. Lo identifica y se calla. Y ni mira, pero el humo de esa grieta se hace ineludible, y no queda otra que respirarlo. Un sólo click del encendedor bastó para codificar la ausencia.
Él ya no es él y ella ya no es ella. Él fuma un cigarrillo y a ella se le agolpan las lágrimas en los ojos. En ese tabaco también se quema lo que fueron él y ella. Se queman miles de situaciones en fast forward, de golpe, sin pausa. Cinco pitadas locas que hacen brillar la ausencia tanto, tanto como el féretro en un funeral.
Ya sabían que había una hoguera, y que poco quedaba ya que quemar. Ella venía arrojando cosas al fuego con ansias de verlo extinguirse de una buena vez. Él, en cambio, solía contemplarlo dubitativo: a veces resignado, a veces combativo. Nunca tiraba nada... se quedaba allí, mirando sin esperar ni dejar de esperar nada. Sin embargo, ese día en el que se comprendieron de mentirita como tantos otros, que compartieron ese espacio conocido haciendo el "paripé"... ese día él prendió un cigarro y avivó el fuego.
Ella sabía como eran las cosas. Sabía que tarde o temprano (y esperaba que temprano) la borra iba a dejar de flotar para decantarse en el fondo. Hacía rato que él no era la musa de sus sueños arrebolados. Hacía un tiempo que ella escribía otros nombres en los en los vidrios empañados de la ducha. Ya no dolía ahí, ahora dolía en otros lados.
Entonces ella supo ver cómo su figura (la de él), alguna vez tan protagónica en su historia, se ubicaba cada vez más cerca del punto de fuga. Extinguiéndose lentamente, o rápidamente... tanto como dura en quemarse un cigarrillo.

grosssso, y muy lindo. Me encantó.
ResponderBorrarMar, esta crónica es terrible, una escena cruel. Me entristeció un poco.
ResponderBorrarNecesito azúcar, voy a comprar helado y vuelvo............ te traigo de chocolate.......
Gracias In!
ResponderBorrarLopez? con almendras, puede ser?
cuando se viven amores o relaciones de "mentirita"suele pasar que cuando viene una ráfaga de aire fresco,se lleva las volutas de los cigarrillos rapidamente y y todo se desvanece como el humo
ResponderBorrarque buena foto , Mar